La marina deportiva de Salinas emerge como el Puerto Mónaco del Pacífico Sur

Las aguas color turquesa de la península de Salinas han comenzado a acoger una flota de embarcaciones que transforman el perfil náutico del Ecuador. La nueva marina deportiva Salinas Yacht Club, inaugurada discretamente a finales de 2025, se ha convertido en el epicentro de una revolución silenciosa que atrae a navegantes de toda Sudamérica.

El despertar de un puerto de élite

Con 180 amarres para embarcaciones de hasta 45 metros de eslora, esta marina representa la inversión náutica más ambiciosa del país. Los muelles flotantes de última generación, fabricados en Finlandia, se adaptan perfectamente a las corrientes del Pacífico, mientras que el sistema de seguridad biométrico garantiza la privacidad absoluta de sus usuarios.

La infraestructura incluye un centro de servicios técnicos especializado en mantenimiento de superyates, con un equipo de ingenieros certificados internacionalmente. El astillero anexo puede realizar reparaciones mayores sin necesidad de trasladar las embarcaciones a puertos internacionales, un servicio que era impensable en Ecuador hace apenas dos años.

Navegantes de alto perfil encuentran su refugio

Los primeros huéspedes de esta marina han llegado desde Colombia, Chile y Panamá, atraídos por la combinación única de servicios de primer nivel y la proximidad a las Islas Galápagos. El Esperanza III, un catamarán de 38 metros propiedad del empresario minero chileno Roberto Andaur, permanece amarrado aquí durante seis meses al año.

«Salinas ofrece lo que buscábamos: discreción, excelencia en el servicio y una base estratégica para explorar las maravillas del Pacífico ecuatoriano», comenta la capitana Marina Vega, quien administra tres yates de la flota de una familia empresarial peruana.

Servicios que rivalizan con Mónaco

El club náutico ha incorporado un helipuerto privado para facilitar el acceso directo desde Guayaquil y Quito, reduciendo el tiempo de traslado a 45 minutos. Los servicios de concierge incluyen desde la gestión de permisos para navegación en aguas protegidas hasta la organización de expediciones científicas exclusivas.

La propuesta gastronómica corre a cargo del chef Sebastián Ramírez, quien trabajó en el exclusivo Yacht Club de Monaco antes de regresar a Ecuador. Su restaurante Pacífico ofrece degustaciones que combinan pescados locales con técnicas de alta cocina internacional.

Un ecosistema náutico en expansión

La marina ha catalizado el desarrollo de empresas especializadas en la zona. Nautilus Charters ofrece alquiler de embarcaciones de lujo con tripulación certificada, mientras que Pacific Marine Services se ha consolidado como el principal proveedor de combustible y suministros para superyates en la costa ecuatoriana.

Los planes de expansión contemplan la construcción de 60 amarres adicionales para 2027, además de un centro de formación náutica que otorgará certificaciones reconocidas por la Organización Marítima Internacional. Esta visión posiciona a Salinas como un hub náutico regional que competirá directamente con los puertos deportivos más exclusivos de América.

La transformación de Salinas demuestra que Ecuador está preparado para acoger el turismo náutico de ultra lujo, aprovechando su privilegiada ubicación geográfica y la creciente demanda de experiencias auténticas en el Pacífico Sur.

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